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UNA COMPAÑÍA
UNIVERSAL
Es el Escudo de Armas de San Ignacio
de Loyola. Se trata de un escudo partido en dos cuarteles. Los
dos linajes principales que concurren en San Ignacio son los de
Oñaz y Loyola.
Por esta razón el primer cuartel
es el de los Oñaz, por ser el solar más antiguo. Tiene siete bandas
diagonales de gules, de izquierda a derecha, sobre campo de oro.
Según Cándido de Dalmases, S.J.,(El P. Maestro Ignacio. Madrid,
BAC, 1979, p. 4) parece que las siete barras simbolizan a "siete
hermanos que participaron el 19 de Septiembre de 1321 en la batalla
de Beotívar, en la que unos pocos guipuzcoanos derrotaron a las
tropas de los gascones y navarros, capitaneados por Ponce de Morentain". En recompensa el rey de Castilla
Alfonso XI les concedió las siete bandas rojas sobre oro.
El segundo cuartel
es el del solar de Loyola propiamente dicho. Ostenta un caldero
suspendido con dos lobos rampantes a ambos lados, en campo de
plata. Los lobos, en heráldica, simbolizan arrojo en la guerra.
Se suelen aplicar al apellido López. Conviene recordar que San
Ignacio se firmó en su juventud "Iñigo López de Loyoia"
(Cfr.P. Leturia, S.J., El gentilhombre Íñigo López de Loyola.
Barcelona, Labor, 1949). El caldero puede aludir a la desahogada
situación económica de los Loyola. El solar de Loyola, aunque
menos antiguo que el de Oñaz, gozaba de "mayores rentas y
posesiones", según el jesuita Antonio Arana, que, en el siglo
XVII, exploró los archivos de la familia. Juan I de Castilla concedió
a Beltrán de Loyola, en 1377, "dos mil maravedíes de juro
de heredad", pues los señores de Loyola"se emplearon
todos en el servicio de los reyes de Castilla" (C. de Dalmases.
Op. Cit., P. 11).
Manuel de Juan, S.J.
Antiguo Alumno de Chamartín, Promoción 1928
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